viernes, 25 de mayo de 2007

EL MORBO

EL MORBO

Pues sí, es obvio que hay que hablar de la denominada telebasura, aunque me disgusta llamarlo así por los periodistas que se incluyen en ese saco porque algunos (que no todos) son personas honradas. En fin, a lo que íbamos: la palabra en cuestión, que tanto se usa en los programas de corazón, como sustantivo, en su sentido figurativo significa: (del latín morbus) Interés malsano por personas o cosas, o atracción hacia acontecimientos desagradables. Como adjetivo: morboso, sa: Que provoca reacciones mentales moralmente insanas o que es resultado de ellas”. ¿Son insanos la mayoría de los españoles? ¿Es verdad que a la mayoría del público le gustan sólo las cosas desagradables como muertes, enfermedades, separaciones y/ o divorcios, disputas por el testamento, la caída moral o profesional, etc., etc.? Parece que sí por el alto índice de audiencia de susodichos programas.
En las aulas cuando se les preguntan a los alumnos qué quieren ser de mayores contestan casi todos, David Beckham, Nuria Bermúdez, la Pantoja, Yola Berrocal, Tamara o Yurima o cualquiera de éstos que no dan un palo al agua y encima ganan pasta por no hacer nada.

Yo de pequeña soñaba con ser una famosa patinadora de hielo, luego directora de orquesta como Zubin Mehta, luego modista como Yves Saint Laurent, luego actriz; luego decía que quiero ser como Tarkovski; luego pasé por la fase “yo quiero ser como la gran Pavlova” y un largo etcétera pero nunca una “freaky”. Hice 4 años de ballet clásico y allí se quedó la cosa; gané el primer premio para el mejor corto de todas las Escuelas primarias de mi ciudad nata y allí se quedó la cosa –¡de momento!; por ser una tímida y por tener el miedo escénico no conseguí la prueba de entrada en la Facultad de Artes Dramáticas en Belgrado; escucho la música clásica y me inspiro en ella para mis guiones de cine; me gusta vestirme bien, así que se podría decir que soy una persona fiel a mis principios.
Hablando del morbo hay que subrayar un fenómeno muy molesto para los filólogos que consiste en utilizar mal el dicho vocablo en los medios de comunicación. “¡Esa tía a mí me da morbo!” - exclamó un periodista hablando de una actriz. Significa que ella le produce un interés malsano cuando quiso decir todo lo contrario.
La culpa del gran interés por el morbo no es ni de los profesores, ni de los padres, ni de la televisión sino de los 3 factores juntos así que ¡ojo con el morbo y a vivir una vida sana en todos los sentidos!
Voy a visitar la web oficial del Festival de Cannes y a pensar qué película veré cuando se estrene aunque la mayoría nunca llega a las pantallas grandes sino que se puede ver únicamente en otros festivales de cine. Estoy echa un lío y a propósito de líos recomiendo un libro para este fin de semana: John Irving: MIS LÍOS CON EL CINE, Tusquets editores, Barcelona, 2000
Vesna Florić

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