domingo, 29 de julio de 2007

EL PROYECTO "RASTKO" SOBRE KOSOVO

FUENTE: http://www.rastko.org.yu/kosovo/istorija/Spanish/text2.html

Kosovo y Metohija en historia de los serbios

Kosovo y Metohija, dos partes centrales de la región de Vieja Serbia, desde la Edad Media hasta hoy día, comprenden la parte vital de su identidad espiritual, cultural y estatal. Las llanuras de Kosovo y especialmente de Metohija, fértiles y cultivadas, con un clima templado y abundancia de agua, bordeadas hacia Albania con altas cadenas de montañas de Sara, Korab, Pastrik y Prokletije, gracias al Dios, han sido el ambiente natural que en Edad Media ofreció la oportunidad del desarollo de posibilidades creativas en el nivel más alto. El hecho de que hasta hoy están ubicados más de 1.500 monumentos de cultura serbia ilustra la fuerza cultural y demográfica de los serbios. En esta región vivían muchas familias conocidas de hidalgos serbios, entre ellos los Brankovic, los Herbeljanovic, los Music, los Vojinovic y otros. Los descendientes de estas familias engendraron algunas de las dinastías serbias.
En Kosovo estaba situado todo un complejo de residencias de las cortes y en su entorno se desarrollaba la vida cortés, se reunían señores feudales, resolvían muchos asuntos estatales y recibían los emisarios del extranjero y los invitados de los soberanos. Mencionaremos sólo algunas de las más conocidas residencias medievales: Svrcin, Pauni, Nerodimlja, Stimlje y otros. En la residencia de Svrcin, en el año 1331, fue coronado Dusan, el famoso zar serbio, y la de Pauni, conocida por su belleza excepcional, fue la residencia favorita del rey Milutin. En Pauni, en el año 1342, Dusan recibió al Juan VI de Kantakusen, en aquel tiempo el pretendiente al trono bizantino. En el palacio de Nerodimlja, en las riberas del río Nerodimka, debajo la fortaleza de Petric, residía con mucho deleite el rey Stefan Decanski. En el palacio de Stimlje el zar Uros concedía sus cartas reales. En Ribnik, cerca de Prizren, zar Dusan y zar Uros tenían sus palacios.
Los hidalgos de la élite social serbia construyeron, en estas dos regiones, a centenares de iglesias pequeñas y docenas de templos monumentales. Algunos fueron conservados hasta hoy, entre ellos el Patriarcado de Pec (desde 1346 aquí se encontraba la sede del patriarca de Serbia), Decani, Gracanica, Bogorodica Ljeviska, Banjska, Sveti Arhandjeli cerca de Prizren y otros. Durante muchos siglos las iglesias serbias y sus monasterios tenían en su propiedad exstensos conjuntos del terreno fértil, y de alli originó el nombre de la región – Metohija, de la palabra griega metoh (el feudo eclesiástico). La componente vital del nivel alto de civilización serbia de la Edad Media fue una economía muy avanzada. Por ejemplo, Prizren fue un conocido centro de comercio y economía donde se desarrollaba la producción de las telas de seda, artesanías finas; donde se encontraban las desarolladas colonias comerciales de Cattaro y Dubrovnik, y en el siglo 14, la sede del consul de Dubrovnik encargado de toda Serbia. Muchas otras plazas como Pristina, Pec, Hoca y Vucitrn nos cuentan sobre la fuerza de la economía en estas regiones. Conocidos centros mineros fueron Trepca, Novo Brdo y Janjevo, de los cuales Novo Brdo, en primera mitad del siglo 15, se convirtió en el mayor centro minero de los Balcanes. Grandes cantidades de argento y oro se exportaban a los mercados más remotos de Europa. La sociedad serbia de Edad Media fue al corriente de lo que pasaba en la economía, sociedad y cultura europea de aquellos tiempos. Además, estaba más profundamente integrada en ella de lo que parecía posteriormente.
El acontecimiento crucial hostórico, evidentemente fatal, occurrió con las conquistas turcas de los países serbios al principio de segunda mitad del siglo 15. Naturalmente, el proceso del avance turco en Europa del sudeste fue gradual. Los hidalgos, acaudillados por Lazar Herbeljanovic, el príncipe serbio, intentaron parar el avance militar turco a Europa del sudeste, en famosa batalla de Kosovo Polje, en el año 1389. Éso fue un gran choque no sólo de dos ejercitos acaudillados por sus soberanos, el príncipe Lazar y el sultan Murat (los dos fallecieron en Kosovo), sino también el choque simbólico de dos civilizaciones, de un lado la europea, cristiana y del otro asiática, islámica. Posteriormente, la batalla de Kosovo obtuvo el significado de un acontecimiento hostórico crucial en la conciencia del pueblo, obtuvo dimensiones míticas, llegó a ser el símbolo del sacrificio del pueblo por la libertad y defensa de la patria. Los cantares de gesta serbios llegaron a ser la perla de un patrimonio épico, ya por si mismo muy rico, y el apoyo moral y sicológico del pueblo en los siglos de duras penas y de esclavitud durante el gobierno turco hasta el siglo 19, y en Kosovo y Metohija hasta el año 1912. Por esta razón, en los cantares populares serbios están frecuentes las figuras de los hidalgos de Kosovo y Metohija y frecuentemente se mencionan las cortes serbias y magníficos templos serbios. Por ejemplo, en los cantares, Prizren se llama “La Constantinopla de Serbia”. Los motivos y el tema de Kosovo llegaron a ser, de un lado en la síntesis del ascenso de la sociedad y cultura serbia medieval, su esplendor y lujo aristocrático y del otro lado en la expresión dramática de la decadencia de esa civilización ante el fuerte y incontenible avance del conquistador otómano.
Las conquistas turcas de Europa del sudeste y los países serbios resultaron no solo en la derrota de los países cristianos, sino también arruinaron completas estructuras sociales de la élite y los más importantes patrimonios culturales. Una parte de los hidalgos falleció, una parte fue exiliada a las regiones remotas de Asia, una parte fue islamizada, una parte las evadió huyendo hacía el norte o el oeste y algunos se fueron a los países italianos através del mar Adriático. El pueblo aturdido volvío a los valores de la sociedad tradicional patriarcal, pero, gracias a la Iglesia ortodoxa serbia, que empezó de nuevo su actividad en el año 1557 (la reconstrucción del Patriarcado de Pec), durante los siguientes siglos logró conservar la conciencia del estado desaparecido, de la grandeza y esplendor de su civilización. Muchos castillos y ciudades medievales fueron arruinados, muchas iglesias desaparecieron, y algunas de ellas fueron convertidas en mezquitas. A comienzos del siglo 17, finalmente fue arruinado el mausoleo de “Los Santos Arcangeles”, de zar Dusan, que se encontraba cerca de Prizren (allí fue sepultado zar Dusan), y las piedras finamente talladas de las dos iglesias de la fundación fueron incorporadas a la mezquita de Sinan-pasha, que todavía existe en el centro de la ciudad de Pristina. En el año 1765, la monumental fundación memorial del rey Milutin, Bogorodica Ljeviska, fue convertida en la mezquita, y sólo después de la Primera Guerra mundial fue de nuevo convertida a la iglesia. Las conquistas turcas y las consequencias de sus luchas contra Europa cristiana, especialmente desde los tiempos del cerco de Viena, del año 1983, cambiaron en gran medida la cara étnica y cultural de esta parte de Europa. Hasta el fin del siglo 17, hasta la gran emigración de los serbios en el año 1690, causada por la derrota de Europa cristiana en la guerra contra Turquía y la masiva participación serbia en parte de la coalición cristiana, los serbios ortodoxos en Kosovo y Metohija componen la absoluta la mayoría de la populación. En mahalas urbanas (barrios) aparecen los turcos y en los límites de Metohija aparecen los albaneses en unas entidades pequeñas.
Hasta el siglo 18, en Kosovo y Metohija, no hay arbanases en grandes y compactas entidades. Los arbanases (en aquel tiempo llamados esquipetares), la mayoría de ellos de Albania del norte (Malesia), poblaron esta zona durante los siglos 18 y 19. Además de la colonización de los arbanases (actualmente llamados los albaneses), en su mayoría musulmanes o islamizados inmediatamente después de llegar, grandes cambios del medio ambiente trajo la islamización de los serbios, que fue especialmente intensificada durante el siglo 18. A comienzos de la segunda mitad del siglo 19, Turquía colonizó también, los cherquesos. Aunque hasta la liberalización del gobierno turco en el año 1912, los serbios ortodoxos comprendían casi la mitad de los habitantes de Kosovo y Metohija. En la segunda mitad del siglo 19 y al principio del siglo 20, los ciudadanas de Prizren, Pec, Pristina y otras ciudades fueron la fuerza móvil del desarrollo urbano y esonómico de esta región. La revista “Prizren” se publica en los idiomas serbio y turco. En el año 1871 en Prizren fue fundado el Seminario teológico ortodoxo. Durante los años 80 y 90 fue fundado gran número de escuelas, sociedades del canto (¨Zar Uros¨ en Prizren) y las sociedades monetarias. El mayor viraje en la estructura étnica de la populación de esta región ocurrió durante la Segunda Guerra mundial, cuando durante la ocupación facista, los serbios fueron expulsados y docenas de miles de los albaneses de Albania fueron poblados en la región. Después de la Segunda Guerra mundial, en vez de cultivar tolerancia y comprensión multicultural, el nacionalismo agresivo de la minoría nacional albanesa causó la limpieza étnica de varios cienes de miles de serbios en estas regiones. Lo que ocurrió radicalmente cambió el éspiritu cultural bien enraízado de estas regiones – uno de los grandes centros de la civilización europea y cristiana.

2 comentarios:

Jelena dijo...

Estimada Vesna,
Michísimas gracias por este excelente texto y por sus esfuerzos para dar a conocer la cultura e historia del pueblo serbio, así como la verdad sobre lo que realmente ocurrió y ocure en nuestro país.
Le mando un cordial saludo desde Belgrado.
Jelena

Jelena dijo...

Estimada Vesna,
Michísimas gracias por este excelente texto y por sus esfuerzos para dar a conocer la cultura e historia del pueblo serbio, así como la verdad sobre lo que realmente ocurrió y ocure en nuestro país.
Le mando un cordial saludo desde Belgrado.
Jelena